Mediación parental del uso de InternetUna estrategia educativa para minimizar los riesgos de la infancia

  1. Leticia López-Castro 1
  2. Jesica Núñez García 1
  3. María do Carme Cambeiro Lourido 1
  1. 1 Universidade de Santiago de Compostela
    info

    Universidade de Santiago de Compostela

    Santiago de Compostela, España

    ROR https://ror.org/030eybx10

Libro:
Pedagogía social, investigación y familias: libro de comunicaciones completas y conclusiones

Editorial: Universidad de las Islas Baleares = Universitat de les Illes Balears

ISBN: 978-84-09-08913-0

Ano de publicación: 2019

Páxinas: 59-68

Congreso: Seminario Interuniversitario de Pedagogía Social (31. 2018. Palma)

Tipo: Achega congreso

Resumo

Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) han otorgado a la infancia un amplio abanico de oportunidades relacionadas con la educación, participación social, compromiso cívico, creatividad, identidad social y conexión social. Sin embargo, han producido, al mismo tiempo, la aparición de determinados riesgos vinculados con la sexualidad, agresividad, comercio y valores (Livingstone y Haddon, 2009). En España, la presencia de las TIC se ha generalizado tanto en los centros educativos como en los hogares. Así, el porcentaje de aulas con conexión a Internet alcanza el 92.7% según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE, 2016). En esta línea, el número de hogares que cuentan con este recurso es muy elevado, llegando al 83.4% (INE, 2017). Asimismo, el porcentaje de menores de 10 a 15 años que usan el ordenador se sitúa en el 92.4%, porcentaje que se incrementa cuando nos referimos al acceso a Internet que se establece en el 95.1% (Instituto de Estadística de Cataluña, 2017). En este escenario, caracterizado por el uso masivo de estas tecnologías, son de vital importancia las estrategias educativas eficaces en el ámbito familiar a fin de reducir los riesgos y maximizar las oportunidades para la infancia. Este es el enfoque de la parentalidad positiva que se refiere concretamente “al comportamiento de los padres fundamentado en el interés superior del niño, que cuida, desarrolla sus capacidades, no es violento y ofrece reconocimiento yorientación que incluyen el establecimiento de límites que permitan el pleno desarrollo del niño” (Consejo de Europa, 2006, p.3). En este sentido, destaca la mediación parental que hace referencia a estrategias y pautas de crianza guiadas por los valores de los padres que determinan el aprendizaje de la infancia en el seno familiar (Kirwill, Garmendia, Garitaonandia, y Martínez Fernández, 2009). De aquí parte la mediación parental del uso de las tecnologías que se puede definir como el conjunto de actividades llevadas a cabo por los padres para proteger a sus hijos de los peligros de Internet (Mesch, 2009). Así pues, hemos dirigido nuestros esfuerzos a estudiar la mediación parental del uso de Internet por la infancia como una estrategia educativa eficaz para minimizar los riesgos y potenciar sus virtualidades educativas. Con este objetivo, hemos llevado a cabo una exhaustiva revisión documental de la literatura científica y la explotación de datos secundarios. Los resultados del análisis bibliográfico ponen de manifiesto que se trata de un objeto de investigación reciente, marcado por la controversia en cuanto a su tipología y, a su vez, relacionado estrechamente con los estilos educativos parentales. Entre los aspectos clave que han sido consensuados podemos destacar la comunicación abierta con los hijos sobre riesgos, preocupaciones, ética del comportamiento y reflexión crítica sobre el uso de Internet. Por último, también se ha detectado que las estrategias de mediación parental ejercen una gran influencia en el desarrollo o mantenimiento de las situaciones de cyberbullying (UNICEF, 2018; Wright, 2018). La discusión en relación a su tipología viene dada por la falta de consenso entre la teoría tradicional y la teoría expandida. Por una parte, la teoría tradicional de la mediación parental se deriva de la investigación sobre el uso de las videoconsolas y la televisión. Desde esta teoría, se ha apostado por una tipología basada en tres categorías: la mediación restrictiva, el uso conjunto y la mediación activa (véanse Nikken y Jansz, 2014; Sonck, Nikken, y Haan, 2013). La mediación restrictiva se refiere al conjunto de normas, no necesariamente justificadas ante el menor, que restringen el uso de los dispositivos tecnológicos. El uso conjunto implica que los padres permanezcan presentes durante el tiempo que los menores empleen las TIC, compartiendo la experiencia pero sin dirigirlos ni comentar críticamente su uso. Por último, la mediación activa hace referencia al diálogo entre los padres y los hijos sobre las tecnologías mientras los menores las utilizan. Por otra parte, Livingstone y Helsper (2008) han propuesto una teoría ampliada de la mediación parental del uso de Internet por los niños. Dicha teoría está justificada en el hecho de que esta, a diferencia de la mediación parental de los videojuegos y de la televisión, supone un grado de implicación mayor para las familias, por lo que carecería de sentido el uso conjunto de los padres como meros observadores de la práctica de sus hijos. Desde esta perspectiva, se reconocen cuatro tipologías: el uso conjunto activo, las restricciones de interacción, las restricciones técnicas y la monitorización. En definitiva, pese a la evidente falta de consenso sobre los tipos de mediación parental más ajustados a esta realidad, en lo que sí coincide la literatura científica es considerar la mediación como una estrategia educativa eficaz de cara a reducir los riesgos del uso de Internet por parte de los menores.