La tierra de montes en el siglo XVIII. Estructura demográfica y sistema familiar en una sociedad rural

  1. FERNÁNDEZ CORTIZO, CAMILO
Dirigida por:
  1. Antonio Eiras Roel Director/a

Universidad de defensa: Universidade de Santiago de Compostela

Fecha de defensa: 23 de septiembre de 2002

Tribunal:
  1. Bernard Vincent Presidente/a
  2. Pegerto Saavedra Secretario
  3. Juan E. Gelabert Vocal
  4. Rafael Benítez Sánchez-Blanco Vocal
  5. Vicente J. Suárez Grimón Vocal

Tipo: Tesis

Teseo: 87322 DIALNET

Resumen

La tierra de Montes, localizada en la época moderna en la provincia de Santiago y en la actualidad compartiendo su territorio entre las de Pontevedra y Ourense, son configura como jurisdicción a partir del siglo XII. Comarca de media montaña situada en el sector meridional de la Dorsal gallega, su relieve, clima y suelos constituían en el pasado unos poderosos condicionantes de la ocupación humana y del aprovechamiento del suelo. La superficie cultivada ocupaba por ello una modesta proporción de su territorio -en torno al 10%-, que contrastaba con la amplia extensión de los montes y espacios incultos de aprovechamiento colectivo, fundamentales en este caso para el mantenimiento de una numéricamente importante cabaña ganadera que, en combinación con la proliferación de diferentes actividades auxiliares (cantería, arriería, tráfico de cera, etc..). Asumen un papel complementario en la subsistencia campesina ante la insuficiencia de la explotación agrícola, de pequño tamaño -en promedio de 2,5 ha., a mediados del siglo XVIII- y muy parcelada internamente. La población que genera y subsiste de estos recursos, salvo en determinadas fases (años centrales del siglo XVII, segunda mitad de la siguiente centuria), está en continuo crecimiento, sobre todo durante la primera mitad del XVI, gracias a la extensión de la tierra de cultivo y a la difusión del cultivo del mijo menudo, y del XVIII, en este caso favorecido ya por la generalización del cultivo del maíz. En sus comportamientos internos, la población comarcal se caracteriza por una nupcialidad tardía y restringida, por unos niveles de fecundidad legítima comparativamente moderados, al igual que en el caso de la mortalidad de párvulos, y finalmente por la acusada movilidad estacional de ciertos sectores profesionales (canteros, carpinteros, segadores, etc..). Finalmente, la vida de los naturales de Montes transcurría por regla general en el seno de grupos dom